jueves, 26 de octubre de 2017

MAESTRES DE CAMPO GENERALES DE FLANDES (15) ANDREA CANTELMO


ANDREA CANTELMO PINELLI
Pettorano, Abruzzo, 2.8.1598 – Alcubierre, Huesca 5.11.1645

Andrea Cantelmo

Grabado de Paulus Pontius


Patricio Napolitano, Capitán General de Cataluña, Maestre de Campo General del Ejército de Flandes-Frontera de Francia.

Segundogénito de Fabrizio Cantelmo Castilliar, Patricio napolitano, III duque de Popoli, Señor de Pettorano, y de su primera esposa Clemenza Pinelli d'Avalos, con la que tuvo cuatro hijos. Contrajo matrimonio en segundas nupcias con Laura d'Éboli Crispano, tuvo otros cinco hijos.

Nieto paterno de Ottavio Cantelmo, Patricio napolitano, II duque de Popoli, Señor de Pettorano y Cutrofiano, que contrajo matrimonio con su sobrina Girolama Castilliar, hija de su hermana Cecilia Cantelmo, y tuvieron tres hijos.

Nieto materno de Cósimo Pinelli Grillo, II duque de Acerenza, Gran Canciller del Reino de Nápoles, y de su segunda esposa Dianora d'Avalos con la que tuvo dos hijas.


CRONOLOGÍA

1620-1630

En 1620 levantó una compañía de arcabuceros a caballo para luchar en la Guerra de la Valtellina, tomando parte en las batallas de Tirano y Morbegno, en el asedio de Chiavenna y el socorro de Coira. Luego pasó al servicio del Emperador, que le dio una compañía de corazas con la que asistió a la Guerra del Palatinado. En 1625 regresó a Italia, llamado por el Duque de Feria, gobernador de Milán, para acudir a la defensa de Génova, invadida por Carlo Emanuele I de Saboya. Cuando se declaró la guerra por la sucesión del Monferrato, recibió un regimiento de infantería alemana con el que participó en los dos asedios de Casale (1627-29) y en los combates de Verrua, Nizza y Rosignano. [Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional. ES45168SNAHN]-


FLANDES
1630-1643

A finales de 1630 levantó un tercio de infantería napolitana que marchó a Flandes con el contingente del marqués de Santa Cruz, por el camino alemán, junto a los tercios de Luis Ponce de León, de infantería española, y el lombardo del conde Giovanbattista Panigarola. Aunque llegaron en abril, tardaron casi un mes en reponerse en Gueldres, no pasando muestra hasta mayo. El tercio de Cantelmo pasó de guarnición a Walem, en Limburgo, siendo reformado el 14-X-1632 y refundido con el Tercio Vecchio, del cual Cantelmo recibió el mando. En 1633, fortificó Kleve y la isla de Stevensweert, donde construyó un fuerte al que se dió su nombre. Declarada la guerra contra Francia, tomó parte en la invasión de 1636, actuando en las conquistas de La Chapelle, Chatelet y Corbie, así como en los combates en torno al Pont du Sambre. Al año siguiente fue enviado a Luxemburgo, amenazado por los franceses, acudiendo al socorro de Danvillers. Como recompensa a sus servicios, fué nombrado General de la Artillería del ejército de la frontera de Alsacia (1638), con el cargo anejo de de superintendente de la gente de guerra de Flandes. En 1639 es transferido, con el mismo empleo, a mandar la artillería del ejército de la Frontera de Francia y, en 1640, asciende a Maestre de Campo General de la misma frontera, el segundo cargo más importante del Ejército, sólo subordinado al capitán general ya que, al regresar a Italia Tommaso de Saboya, no se proveyó el empleo de gobernador de las armas. Aquel año se perdió Arras, el primer revés de importancia tras cinco años de guerra, y el siguiente Aire, aunque ésta logró recuperarse en el transcurso de la misma campaña. Precisamente, ante sus muros enfermó mortalmente el Cardenal Infante, gran valedor de Cantelmo. Con su sucesor tuvo más de un problema. La campaña de 1642 no resultó lo que prometía, sobre todo tras la victoria sobre los franceses en Honnecourt. Melo, un cortesano aupado por Olivares al mando del ejército, reveló su incapacidad para explotar la victoria y los franceses volcaron su esfuerzo sobre el Rosellón, cuya conquista completaron. Miguel de Salamanca, secretario de Estado y Guerra del gobernador de los Países Bajos, pero revestido de poderes especiales por el propio Felipe IV, le solicita a primeros de 1643 su dictamen por escrito de lo acontecido. Cantelmo desgrana sus «pareceres» en una amplia memoria, publicada con el título «una crítica contemporánea sobre la campaña de 1642 en Flandes». La solvencia y credibilidad que transmiten sus juicios fueron apreciados en su tiempo, catapultando rápidamente su carrera. Poco después de redactado, Miguel de Salamanca llevaba el memorial a un Madrid políticamente revuelto tras la caída de Olivares. [Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional. ES45168SNAHN]-


VIRREY DE CATALUÑA
1644-1645

Cantelmo fue inmediatamente llamado a la Corte, a donde llegó a finales de 1643, recibiendo asiento en el Consejo que debía inspirar los planes de guerra para Cataluña. Luego, pasó con el rey frente a Lérida, actuando como consejero del monarca. Tras caer la plaza, desfiló en el cortejo que acompañó a Felipe IV en su entrada en la misma (el 7 de agosto de 1644) y una semana más tarde, al dimitir Felipe de Silva, fue nombrado Capitán General del Ejército de Cataluña. Antes de terminar el año, consiguió liberar los asedios de Tarragona y Rosas.

Pero el siguiente año (1645), sería funesto para nuestro personaje. El Conde d'Harcourt, viejo rival de Flandes ahora convertido en virrey de la Cataluña rebelada, le sorprendió el 22 de junio en la plana de Llorens, capturando al Maestre de Campo General marqués de Mortara y 5 tercios de infantería completos. Cantelmo pudo retirarse a Balaguer, donde dejó a Simón de Mascareñas; pero no logró meterle socorros y éste se vio obligado a capitular el 9 de octubre. Tales reveses sellaron su carrera. Relevado del mando, se le designó para gobernar las armas del Ejército de Navarra, pero murió el 5 de noviembre de aquel mismo año, sin haberse hecho cargo de su nuevo empleo.

Cantelmo logró una notable reputación en vida, como prueba que Van Dyck, cuyo original no se preserva, le incluyera entre las celebridades de su tiempo. En la amplia leyenda inscrita en la base del grabado de Pontius, por el cual conocemos la traza del que pintara Van Dyck, se le llama el Epaminondas de su siglo. Mas recientemente, el profesor J. Israel (The Dutch Republic and the Hispanic World), le tiene también por uno de los mejores generales del Ejército de Flandes, pero convendría matizar que todo lo que hizo bien fue secundando las órdenes del mando y que, cuando lo tuvo independiente, llevó a sus tropas a un desastre. [Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional. ES45168SNAHN]-


Guillermo C. Requena



FUENTES:
BNE- Hemeroteca Digital.
BVD- Biblioteca Virtual Defensa.
BOE- Gazeta Colección Histórica.
PARES-Ministerio de Educación
BVPH-Ministerio de Educación
BDRAH-Biblioteca Digital Real Academia Historia.
BNF-GALLICA



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